¿Qué tiene de peculiar el cultivo permanente? ¿Qué lo diferencia de la agricultura, la horticultura, o la silvicultura?

Pues que cultivamos suelo, y no cosechas. Es la única forma de conseguir un contenido suficiente de materia órganica estable y funcional (humus estable). Esta entrada va de cómo las formas de regar pueden influir en este cultivo de suelo.

Lo primero que hay que interiorizar es que el agua en un suelo fértil y vivo funciona de modo diferente al agua que aportamos a un suelo labrado (desertizado artificialmente).

El cultivo permanente cultiva suelo vivo y esto implica propiciar las condiciones para la salud de ese suelo en simbiosis con las comunidades vegetales que se nutren de él y que, juntos, forman una maquinaria estable y, según escalas, autosuficiente. Si favorecemos las condiciones, los procesos naturales funcionan solos. Basta no cagarla demasiado.

Finca infrautilizada con cultivo de cereal de invierno.

Suelo explotado y agotado año tras año con cultivo de cereal de invierno.

Cuando labramos (y más como en esta foto, a favor de la pendiente), no sólo favorecemos la erosión del suelo fértil, compactando en profundidad, sino que aceleramos los procesos microbiológicos de mineralización del humus e impedimos que el agua escasa de lluvia permanezca, se infiltre y se asocie con el humus.

Valdemorales

Contraste entre lo laboreado en secano y la zona baja abandonada

Laboreo, herbicidas, abonos de síntesis y secano en Guadalajara; hay más vida en la luna:

Laboreo y tratamiento con herbicidas

Laboreo y tratamiento con herbicidas

Huertos del Boeza en Ponferrada

Huertos del Boeza en Ponferrada. Labrando, con abundante estiércol, rotaciones y abonos verdes conseguimos una copia humana del maravilloso funcionamiento autónomo del suelo y las comunidades vegetales que viven en él. Como somos torpes, necesitamos este sistema milenario para situar nuestros alimentos en el tiempo y en el espacio y programarlos.

Si decidimos comenzar por  el camino del cultivo permanente le podremos llamar bosque comestible, vergel, permacultura, etc. Etiquetas mil. Para mí el punto es ese funcionamiento autónomo y sostenible de nuestra fuente de alimentos.

Aquí vienen los problemas para las zonas donde la estación seca ocurre cuando las temperaturas son propias para el crecimiento vegetativo de la mayoría de los vegetales. Las comunidades vegetales naturales propias de estas zonas, incluso sin el papel degradador de la acción humana, no son muy abundantes (en peso vivo), ni muy comestibles (según criterios actuales). Las especies comestibles desarrolladas por la “sobrada” agroindustria, en general necesitan, entre otros insumos, temperatura y agua simultáneamente.

¿Qué ha hecho el humano, a lo largo de la historia, para alimentar poblaciones crecientes en estos climas secos? Obviamente regar. ¡Oh! ¡Ya no serán nuestros vergeles permanentes tan sostenibles como esos que vemos en internet que se abandonan y en diez años se recuperan con una pequeña limpieza! No. Siempre tendremos que regar para mantener ese suelo vivo y las comunidades vegetales alimenticias que lo acompañan.

El manejo del riego puede aportar la humedad necesaria para la formación y mantenimiento de nuestro humus estable y puede estropear ese proceso o no ayudar. La forma ideal de aportar humedad es aquella que más se parezca a una lluvia suave o en láminas por gravedad. Además es necesario recoger y retener el agua de lluvia con un modelado previo del terreno. En estos climas secos no podemos prescindir del modelado previo, que además, recoge el mulching.

 Podremos regar temporalmente, para ayudar al establecimiento de leñosas cuyo sistema radicular alcance el agua presente en el suelo, o regar siempre en la estación seca, para herbáceas, hortalizas y leñosas más necesitadas. El complejo húmico estable y vivo del suelo contiene agua y trabaja como una esponja.

Para fincas que incluyan cuencas de captación y con maquinaria disponible funciona el sistema de línea clave: http://vimeo.com/13323213

Para superficies que no permitan esta captación y riego con línea clave:

  • 1.

    El riego por inundación no respeta los procesos de formación de suelo orgánico, fomenta la compactación y necesita aportes de estiércol:

Apio (y una borraja)

Mi huertico el primer año: apio y una borraja

El uso del agua por gravedad de algunas agriculturas tradicionales crea vergeles muy autosuficientes, que podemos imitar en parte:

Elche. Huertos restaurados de San Plácido

Las culturas mediterráneas tradicionales utilizan el riego por gravedad para crear microclimas en los que acoger la labranza y el riego por gravedad convencionales.

El riego por gravedad convencional, por inundación y posterior secado, deshace la estructura superficial de los suelos. Sólo funciona cuando el agua escurre en finas láminas y luego hay sombreo, del cultivo o de cubiertas de árboles cercanos. En vergeles como los palmerales con cultivos interiores, el suelo se remueve, pero la eficiencia del sistema es muy alta: cada elemento cumple su función en el ahorro de agua. Las palmeras se riegan desde las acequias y reciben riegos en profundidad espaciados. (Entre paréntesis:  esas las palmeras datileras creciendo en jardines con césped y aspersores o en asfaltados con goteros en los alcorques me dan mucha pena. No me extraña que se suiciden con el picudo).

Son tan eficientes estos huertos-palmerales que cuando se abandonan, se conserva la estructura de palmeras y pueden cultivarse en los antiguos campos especies de secano:

Elche. Huerto abandonadoElche. Plano de los Huertos de San PlácidoOtro sistema de regar por gravedad que aún podemos ver en el N de Africa y en La Alhambra utiliza acequias elevadas respecto a las plantaciones, donde el agua rebosa y se filtra:

Surco madre alrededor del bancal rectangular y elevado respecto al terreno.

Surco madre alrededor del bancal rectangular y elevado respecto al terreno.

¡Se consiguen espacios de cultivo permanente!

Surco perimetral madre más elevado que las plantaciones

Surco perimetral madre más elevado que las plantaciones

Jardines del Partal

Jardines del Partal en Granada

  • 2.

    Si tengo micropulverizadores, presión suficiente y dinero para pagarlos, ya tengo todo el problema resuelto. Gracias a herramientas metodológicas de tipo diseño ecosistémico o, simplemente, plantando y sembrando mucho y observando la naturaleza, tendré un espacio de cultivo permanente muy autosuficiente y que irá enriqueciéndose en biodiversidad.  Con el modelado previo para recoger la lluvia aprovecharemos ese agua y nos iremos haciendo más   independientes del riego.

 

  • 3.

    Sistemas de riego por goteo y/o exudación: no me gustan mucho porque son demasiado localizados para permitir la evolución natural del suelo y de las plantaciones, pero pueden funcionar. La mayor dificultad será regar convenientemente los árboles para que desarrollen sus raíces de forma natural y no encapsuladas en un bulbo demasiado saturado. Siempre reteniendo además el agua de lluvia: no creo en los bancales elevados en nuestros climas aunque se rieguen por goteo. ¡Habría que plantar entre los bancales y no encima! Son intensivos en trabajo,  mantenimiento y dinero.

Guisantes en Enero protegidos por el espántapájaros

Guisantes en Enero protegidos por el espántapájaros. Los bancales elevados se utilizan con riego por aspersión o goteo

Mi experiencia en cultivo permanente me ha llevado a este tipo de bancales que estáis hartos de ver, con un arrugado previo del terreno. El arrugado capta el agua de lluvia, el surco puede regar por gravedad, pero rebosando el agua hacia el bancal lateralmente. Este sistema es muy intensivo y necesita terreno muy nivelado pero no necesita presión:

Esquemilla de la forma de mis bancales. la crucecita (x) es la manguera de riego exudante Arriba sección transversal del terreno y debajo vista en planta.

Esquemilla de la forma de mis bancales con la inclinación exagerada para su comprensión. La crucecita (x) es la manguera de riego exudante
Arriba sección transversal del terreno y debajo vista en planta.

 

Bancales a nivel con goteo

Bancales a nivel con goteo

La escala es muy importante en este tema: ¿Cuántos m2 o Ha hay que regenerar? Comparándolos con ¿Cuánta agua disponible hay? ¿Cuánta presión de suministro?¿Cuánta mano de obra para cavar y formar swales o acequias? Incluso: ¿cuánta paciencia tenemos? Aparecerán zonas más intensivas de actuación y otras menos o que pospondremos en el tiempo.

Desde el momento en el que nuestra superficie es mayor que el sistema de riego por goteo o microaspersión que queramos permitirnos , esta es mi propuesta por orden de prioridad:

  • A. Comenzar con una red de acequias mayores que vertebre la finca y vaya aportando sombra, protección contra los vientos, etc Estas acequias podrán ir cargadas de agua en momentos puntuales siempre que sea posible, funcionando como acequias tradicionales y transportando el agua por la finca. Si hay poca agua pueden impermeabilizarse todas o en parte para asegurar la llegada del agua por gravedad a todas las zonas. Si no hay agua podremos utilizar goteros y regar estos swales cuando dispongamos de ella. Estas vértebras principales, acequias mayores, o swales sin riego, tienen que sombrearse: con especies rústicas, con tutores, cañizos o mallas. Deben seguir las curvas de nivel, sobre todo si no hay riego, reteniendo el agua de lluvia.
  • B. Intentaremos asociar estas vías húmedas con charcas o estanques.
  • C. Una vez vertebrada la finca con zonas húmedas, sombreadas y plantadas densa y diversamente, podremos tratar las distintas zonas que aparecen según los casos.
  • D. En lomas con inclinación muy fuerte podremos construir swales según curvas de nivel, sin riego en principio. Con pendientes menores, se puede modelar suavemente para montar alcorques colectivos con poco movimiento de tierra (microcuencas de captación forestales). Esto empieza a evolucionar solo: segar y dejar todo lo que crezca. Posteriormente podremos ir plantando o regando y conectando estas zonas entre sí.

 

 

Modelado del terreno 1

Modelado suave sin maquinaria pesada

Después se puede incorporar el riego, cuando esté disponible, goteros o por gravedad:

Modelado del terreno 2

  • E. Los terrenos muy planos horizontales podrían tratarse con soluciones del tipo de los palmerales-vergeles, con bandas sucesivas de árboles de sombreo, frutales y arbustos o herbáceas. Zonas de goteos o microaspersores y zonas redondeadas regadas por gravedad.

Adiós amiguitos. Premio a los que habéis llegado hasta aquí, ¡espero que os sea útil!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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