Vamos a comenzar el el Huerto del Batán con la construcción de zanjas de infiltración que entretengan el agua e impidan que escape ladera abajo.

Modelado del terreno en el Batán

¿Cómo haremos las zanjas? Lo más importante creo que es la cantidad de agua que van a llevar y después las proporciones lógicas para esa superficie no muy grande. La zona de Madrid pertenece a un tipo de clima continental con veranos secos. Creo que se deben dimensonar las zanjas pensando más bien en estas lluvias solamente.

Tendremos además agua procedente de la pista deportiva que nos puede venir muy bien una vez que tengamos nuestra vegetación establecida, porque ésta hace de tampón y regula los picos de humedad. Sin embargo, en un principio, creo que se deben recoger con un tubo no muy grueso, de unos 10-12 cm. El exceso lo podemos enviar con otro tubo al perímetro del huerto o dejar que vaya al sumidero original.

Como no tengo escáner aquí os pongo este dibujillo de zanjas más pequeñas, pensadas para detener e infiltrar y otras más grandes pensadas para conducir,  como canales, mayores caudales. Las primeras serían más que suficientes para nosotros si no existieran los picos de agua procedente del tubo:

P1040052

A mí me gustan más las zanjas pequeñas, aunque admitan menos agua. Como les vamos a dar una ligera caída, pueden llevar también el agua procedente del tubo. En primavera y otoño, cuando tengamos mucha agua procedente del tubo, se pueden preparar rebosaderos en zonas determinadas para regar en microcuencas.

Los caballones pequeños no soportan bien los caminos, es mejor en ese caso colocar los pasos encima de las zanjas. Para armar bien esos caballones pequeños es importante hacer buen acopio de paja en pacas deshechas.

¡Bueno pues todos el domingo con fuerzas a cavar!

Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someonePrint this page