Cuando comenzamos en nuestro terreno un vergel mixto de plantas comestibles (Bosque Comestible), lo más importante es el diseño previo del modelado del terreno para la cosecha de suelo y agua de lluvia y escorrentía.

La cosecha de agua asegura, en nuestro clima de veranos  (y cada vez más otoños) secos, que la poca pluviometría cae y se infiltra en los mismos sitios en los que yo estoy plantando y sembrando. Esto es necesario porque tenemos poca agua y queremos siempre cultivar cosas que necesitan más agua de la que tenemos disponible. Normalmente no resistimos la tentación de regar desde el primer momento y plantar frutales muy demandantes en riego, que nunca crecerían en nuestro terreno. Plantamos y comenzamos a regar para que no mueran los arbolitos. Pero esto es pan para hoy y hambre para mañana. El primer verano que dejemos de regar, casi todos morirán.

Si queremos un vergel más autosuficiente debemos ayudarnos del agua cosechada y dirigirla y recogerla en nuestros árboles. De este modo, con el paso de los años, iremos formando un suelo cada vez más orgánico y eficaz a la hora de retener el agua. Si hemos logrado establecer algunos árboles y arbustos más rústicos, éstos abrirán el camino a algunos más delicados, mediante podas, chopeados, injertos y demás.

Aunque el terreno sea llano, haremos microcuencas de captación o alcorques para riegos en profundidad al principio del establecimiento de los árboles. Para terrenos en pendiente es necesario cosechar agua (siempre hablo de lluvia y del propio terreno). Hay muchas modalidades de cosecha de agua que se han ido practicando desde tiempos antiguos y, recientemente, en manos de los ingenieros forestales.

Me gustan las zanjas de infiltración coincidiendo con curvas de nivel pero con algo más de inclinación, para que discurra el agua. Se pueden alimentar con mulch y restos y plantar los árboles en su parte baja. Si no queremos tanta zanja podemos tender simples acequias, conducir el agua de riego a nuestros alcorques o a nuestras cuencas de plantación, pero coincidiendo también con las curvas de nivel para asegurar que retienen el agua y el mulch. Estas acequias serán permeables, pero las impermeables serán útiles para conducir el agua con rapidez (o tubos) y también facilitan el riego de cuencas por rebosamiento.

Modelado del terreno 2

Modelado del terreno en cuencas de captación para plantar comunidades vegetales. Puede aportarse agua suplementaria con acequias.

Así se han preparado las zanjas del ejemplo reciente de esta foto (es del pequeño Bosque comestible en proyecto del Huerto de Batán) . Son zanjas muy profundas porque hay mulch y materia orgánica disponibles para rellenar, pero podrían ser más someras. El agua se acumulará bastante al final si no lo alimentamos con otras fuentes y esta zona será más húmeda que la de arriba. Después, cuando se comprueben las zonas de acumulación de humedad y el funcionamiento del sistema, pueden cavarse cuencas de plantación para arbustos o arbolillos entre zanjas.

20151109_103850En secano, con el pequeño aporte suplementario inicial de nuestros riegos y de las zanjas o cuencas, podremos cultivar especies algo más demandantes que las autóctonas e ir poco a poco estableciendo nuestro bosque autosuficiente. Pero, si podemos y queremos regar, por lo menos que no sea por goteo. Las raíces no se desarrollan en profundidad como lo hacen con riegos abundantes y espaciados y los árboles son mucho más dependientes de nuestro riego.

También podemos replantearnos nuestra posibilidad actual de regar: ¿estamos sacando agua de un acuífero con pozo? ¿puede haber restriccciones o descensos de esas reservas en un futuro?¿ Podremos siempre pagar y dedicar el tiempo necesario al riego? ¿Cúal es la calidad de esas aguas? Etc. En estos tiempos de cambio climático no siempre llega  antes el que corre más, sino el que pisa sobre terreno firme.

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