Llega la cuarta temporada en mi huerto permanente: cuatro años sin labrar la tierra. Los primeros pasé un poco la laya de doble mango en otoño, pero ya van dos temporadas que no lo hago porque hay demasiadas plantas. Últimamente estoy un poco perezosa con estas entradas sobre el huerto. Por un lado me parece que todo es demasiado simple como para ir contando nada, es muy evidente. Por otro lado si entro en detalles se pierde la visión de conjunto que creo que es la que importa.

Lo que suelen preguntarme es qué hago con las hierbas que invaden todo. Está claro que las adventicias invaden todo cuando labro, si no remuevo la tierra y voy enriqueciendo el suelo, la vegetación va cambiando. Me gustan los sistemas extensivos de siembra localizada sin labranza que he visto en internet. Normalmente utilizan herbicidas tras permitir gran cantidad de malezas en el terreno, pero también se puede hacer manejando las siegas y el agua. Mi huerto es intensivo, sin embargo, y quito las hierbas a mano. Las corto o siego y dejo siempre lo más cerca del sitio.

En esencia lo que hago es:

  • Tener los bancales siempre muy llenos. Plantar y sembrar muy denso.
  • Permitir todas las hierbas que ocupen espacios donde no haya nada. Excepto cuando no quiero que semillen.
  • Arrancar casi todas las gramíneas de los pasos (con azadón a ras)  y de los bancales, dejar que se sequen y aportarlas como acolchado “in situ”.
  • Plantar tras cortar y ocupando el sitio de otras plantas: por eso necesito siempre vegetación viva en el terreno.
  • En otoño dejo crecer todo y empiezo a limpiar ahora, en febrero-marzo. Cuanto más maduros están los bancales, más fácil es arrancar las gramíneas y menos salen. Crecen muchos tipos de plantas y las dejo estar hasta que necesito el sitio para alguna hortaliza, entonces la corto en pedacitos y al suelo.
  • No utilizo acolchados externos.
  • Las hortalizas se cosechan dejando lo máximo en el sitio y troceado. Dejo siempre plantas madre suficientes para que puedan autosemillarse y para que haya flores.
  • En la zona de frutales y en los caminos dejo crecer las herbáceas hasta que empieza a haber poca agua (verano). Entonces siego y acolcho en donde es necesario. Mis frutales sin laboreo

Algunas zanahorias se desarrollaron fuera durante el invierno, pero la mayoría las he sembrado dentro del invernadero para controlarlas mejor. También van creciendo ya bien los guisantes de fuera y los de dentro del invernadero. Este año me olvidé de los tirabeques. Y es que estamos a muchas guerras. Por último una foto de los futuros frutillos del níspero del Japón que parece que ya vienen pronto. Seto de nísperos y algo más.

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