Parece que ya lo he contado todo sobre esta experiencia del huerto permanente. El que esté interesado puede consultar el blog, por ejemplo:

Resultados del segundo año de cultivo permanente

Qué hacer con las hierbas que todo lo invaden

Sin embargo, suelen preguntarme sobre el problema de la grama, que es la invasora perenne más difícil de erradicar. La grama y otras gramíneas perennes se extienden por el terreno cuando está labrado y, curiosamente, cuando está apelmazado y pobre. Curioso.

En este huerto hace cinco años que no se mueve el suelo, ni siquiera con laya. Las adventicias más comunes de hoja ancha son:

Anuales: tomatitos (Solanum), Physalis, Sonchus, verdolaga, zanahorias silvestres, cenizos, Amaranthus, cardo mariano, romaza, …

Otras perennes: como mercuriales, Convolvulus, Parietaria, Clematis, Equisetum, ajos silvestres, diente de león (que se añade a las ensaladas y potes), …

Cultivos que se asilvestran y pueden ser excesivos, como las acelgas, la romaza, los frambuesos, la menta, espárragos…

De todos los anteriores han sido problema los frambuesos, que se extienden subterráneamente y tuve que trasladar a bancales aislados y la romaza, muy difícil de controlar, aunque localizada.

 

La romaza fue introducida por mí, por ser comestible y medicinal, pero me arrepiento amargamente de haberla situado en los bancales, porque no he logrado erradicarla en varios años. Hay que destruir sus raíces profundas.

Excepto éstas dos últimas, todas las otras plantas de hoja ancha las siego sucesivamente, en los momentos en los que hace falta y no proliferan ni molestan. Al contrario, aportan buen acolchado, junto con los restos de los cultivos.

Las gramíneas son otra cosa y, desde el principio, las he venido arrancando. Son un problema, tanto las perennes, como las anuales, por lo fácilmente que se extienden y ahogan los cultivos, obligándonos a desbrozar. En los bancales del primer año, es necesario acolchar abundantemente, si prevemos una probable infestación de gramíneasAfortunadamente, no tengo demasiadas y parece que van disminuyendo con los años. En estos momentos, a los cinco años de comenzar, los bancales no albergan casi plantas gramíneas y éstas son fáciles de arrancar en los momentos de limpieza (como ahora en otoño).

 

Tras la temporada de verano, los bancales  se limpian segando los cultivos y adventicias y dejándolos in situ. En muchos sitios he plantado escarolas que ya se están recogiendo  y sigo plantando lechugas de invierno y puerros autosemillados.

Las gramíneas son problema en bancales de espárragos, porque creo que no se acolcharon suficientemente al principio. No lo son en los otros y cada vez menos.

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