Necesito realmente escribir este resumen porque la confusión que reina en torno a este famoso tomate es tal que yo misma empiezo a dudar.

Variedad tradicional de tomate

El camino del cultivo del tomate es largo desde las especies originales que  se cultivaban en Méjico y Perú antes de la llegada de los conquistadores. Aún existen especies de tomate diferentes del cultivado actual (Lycopersicon esculentum Mill.) como Lycopersicon pimpinellifolium, L. penelli, L. chilense, L. peruvianum, L. hirsutum, etc. En una escala de potencial genético estas especies serían las de mayor potencial, porque no han sido “mejoradas” por el hombre con criterios de selección. A ellas acuden hoy los científicos en busca de resistencias y otros caracteres favorables para incorporar a los tomates mejorados.

Hasta el siglo XIX, y ya dentro del tomate cultivado (L. esculentum), se podían distinguir variedades botánicas, como los “cherris” o los tomates de pera. Localmente  había además  infinidad de variedades cultivadas y mejoradas con sistemas tradicionales por el agricultor, más o menos asociadas a una determinada zona y condiciones. Estos sistemas tradicionales de  mejora se desarrollaban durante cientos de años para conseguir variedades diferenciadas y caracteres favorables en sintonía completa con la zona y el ecosistema. En estos procesos se va perdiendo potencial genético y se obtienen poblaciones “fijadas genéticamente”  pero cada vez más homogéneas . Vamos perdiendo información por el camino.

Son las variedades cultivadas tradicionales. Todavía son poblaciones heterogéneas genéticamente. Los individuos son diferentes entre sí y, reproduciéndose por fecundación natural, volvemos a obtener una generación de individuos pertenecientes a esa variedad fijada genéticamente. Estas variedades por supuesto podían degenerar, o perderse, evolucionar. Son hoy, por ejemplo, tomates que nos suenan como muchamiel, San Pedro, Negro de Crimea, valenciano, corazón de buey, Monserrat, tomate de colgar mallorquín, Marmande. Cada uno en nuestra zona conoceremos otros nombres populares que no aparecen en los catálogos de semillas y que proceden de agricultores locales que han conservado esas variedades. Si sembramos las semillas de estos tomates, obtendremos una población de tomates semejantes al tomate del que hemos sacado las semillas.

Cuando Mendel descubre las primeras leyes de la Genética comienzan a utilizarse, en tomate y en otros cultivos, sistemas que llamamos clásicos de mejora, hasta los años 70-80 del s. XX: Selección masal para ir descartando caracteres no deseados, hibridaciones y retrocruzamientos a partir de variedades establecidas y cruzamientos (hibridaciones) interespecíficos con otras especies de tomates.

Aquí ya empezamos a hablar de hibridación. El término hibridación significa cruzamiento, pero entre dos líneas parentales diferenciadas, dos individuos pertenecientes a variedades diferentes o poblaciones separadas genéticamente, incluso especies diferentes. En la naturaleza se producen a veces hibridaciones espontáneas. El cruzamiento para la hibridación en tomate debe realizarse de modo artificial forzado. De forma natural el tomate es una especie autógama en un 95% aproximadamente, por lo que cada flor se fecunda a sí misma, resultando esas poblaciones heterogéneas y fijadas genéticamente (frecuencias genotípicas  poco variables) a lo largo de los años.

En el caso de la mejora moderna del tomate se han desarrollado un tipo de híbridos a partir de líneas consanguíneas, buscando el fenómeno de la heterosis: mayor vigor híbrido, producciones más altas, mejor cuajado de frutos. En este proceso la pérdida de potencial genético se produce de un salto. Son las variedades de tomate que en los sobres aparecen como F1 , F2, etc. El agricultor debe comprar la semilla todos los años porque para obtener una semilla híbrida, tanto experimental como comercial, deben volver a cruzarse siempre las líneas parentales originales; o sea, de la semilla de un tomate híbrido no salen otros tomates similares. Dicho de otro modo: si quiero un mulo, primero debo conseguir un caballo y un burro.

También son híbridos los obtenidos por  cruzamientos interespecíficos para introducir genes de resistencias (resistencia vertical) procedentes de las especies silvestres de tomate que antes cité: resistencias a insectos, nematodos, bacterias, hongos, bajas y altas temperaturas, salinidad. Todas estas resistencias han ido siendo cada vez más necesarias por la sobreexplotación de los suelos, el uso de invernaderos, abuso de fertilizantes, etc. Los caracteres buscados se introducen con técnicas de selección asistida por marcadores moleculares (SAM), que reducen significativamente las generaciones necesarias para el proceso. Un híbrido conocido de este tipo es el tomate Marmande RAF obtenido a partir de tomates de tipo Marmande y que presenta resistencia a hongos de tipo Fusarium. Yo nunca lo he hecho, pero pienso que si sembramos la semilla de este tipo de híbridos obtendremos tomates muy similares a los que teníamos, porque no es un caso de dos parentales diferenciados de igual peso, sino introducción sólo de una resistencia en una variedad dada. Volveremos a tener esa variedad, la variedad Marmande si sembramos las semillas de un tomate RAF. (Otra cosa es que el tomate que tengamos sea este tipo de RAF auténtico, cosa muy rara).

Hasta 1994 la mejora no utiliza técnicas transgénicas (uso de organismos genéticamente modificados). En ese año  aparece el primer tomate transgénico, Flavr Savr (maduración controlada). No es ya un híbrido, sino un organismo genéticamente modificado: OGM. Se aíslan, copian, insertan en otro organismo o suprimen, genes de la misma u otra especie. Pero esta es otra entrada que dejo para un futuro.

Los tomates híbridos son muy adecuados para cultivo de invernadero, porque se han seleccionado para resistir en esas condiciones adversas, aunque tambien existen agricultores que cultivan con éxito tomates  de variedades tradicionales en invernadero. El precio de la planta y de la semilla híbrida es muy elevado por comparación con las variedades no híbridas, y las exigencias de fertilizantes también son significativamente mayores.