El  clima pastranero es del tipo continental bastante duro. La mayoría de los huertos permanecen abandonados y sólo se visitan para pasar un motocultor incorporando las hierbas que van saliendo. Con este laboreo convencional  (pese a que un huerto-vergel siempre es un nicho de biodiversidad) podremos ver en general sobre el terreno:

  • Caballones de habas y guisantes, con algunas plantitas de haba asomando.
  • Caballones de ajos.
  • Restos de repollos y brócolis.
  • Plantas de alcachofas y cardo
  • Puerros grandes
  • Zanjas para espárragos

Casi todo el suelo desnudo:

La Fresneda en invierno

Nuestra Fresneda en invierno

Colocando mantas térmicas y otras protecciones, conseguimos ampliar algo la temporada de las morondillas (lechugas de invierno), las escarolas; proteger algo las espinacas…

Si seguimos un sistema de mínimo laboreo el aspecto del huerto cambia  y también el contenido. ¡Y eso que no he hecho más que empezar!:

Progreso en la colocación del acolchado

Progreso en la colocación del acolchado

El terreno se mueve lo menos posible y no con medios mecánicos. Utilizamos la laya de doble mango. Para alimentar y proteger la vida del suelo de los extremos climáticos colocamos diversos acolchados. El suelo nunca debe estar desnudo. Las zonas desnudas que quedan son pasos provisionales.

En la foto veis también nuestro invernadero casero. Como el año pasado tuvimos en él los semilleros,  este invierno lo hemos aprovechado para cultivar guisantes y tirabeques. Los aprovechamientos y utilidades serán varios: “purgar” el suelo, mejorarlo por su fijación del N, producir restos vegetales para acolchar y, si además tenemos algún tirabeque, pues mejor que mejor. Sorprende la cantidad de insectos polinizadores que están activos todo el invierno y, además, son tan listos como para encontrar las flores de los guisantes dentro del invernadero. Tenemos suerte de que la naturaleza cuida de nosotros.

Tirabeques en el invernadero

Tirabeques en el invernadero

La verdad es que hemos tenido buena cosecha con esta siembra de otoño,  pero las vainas de los tirabeques tenían bastantes hilos.  Ya hemos sembrado a chorrillo algunos tirabeques más, ahora en enero, para ver si este defecto de las hebras puede mejorar cultivándolos en primavera.

En la siguiente foto las lechugas de invierno que no se consumieron antes de las heladas han pasado mucho frío y se han estropeado, pero no las quitamos. Protegen el suelo y lo cubren. Entre ellas se trasplantaron cebollas de melva (en noviembre-diciembre) que ya están establecidas y aguantando muy bien los hielos. En los bordes de la era he trasplantado también puerros (diciembre-enero). El acolchado supone un abrigo para las plantas que permanecen sobre el terreno en invierno. Las cebollas de melva se pueden plantar muy espesas porque en marzo se van sacando para cebolletas y quedan las otras para seco.

Era mixta con puerros, morondillas y cebollas de melva

Era mixta con puerros, morondillas y cebollas de melva

Las morondillas de nuevo son las reinas de las lechugas de invierno: si las trasplantamos entre noviembre y diciembre las tendremos ya para finales de marzo- abril.

Morondillas tras las heladas

Morondillas tras las heladas

En este huerto en invierno quedan:

Lombardas que no quisieron formar repollo y no perdemos la esperanza de que lo hagan, alcachofas y cardos, brócolis morados de ciclo muy largo los puñeteros, escarolas que han pasado mucho frío pero no arrancamos, perejil de varias clases, acelgas pencosas y  nuevas del terreno… Las escarolas plantadas debajo de los brócolis no se han helado, pero se han desarrollado poco.

Puerros grandes y cebollas “siemprevivas” para la semilla de la próxima temporada.

Espárragos de Aranjuez y “del tio Moyo”.

Rúcula autosembrada, nabitos blancos y grelos sembrados en otoño, espinacas sembradas en otoño con zanahorias (las zanahorias se han perdido al limpiar para poner el acolchado), puerros trasplantados por todas partes en los bordes de las eras:

Trasplante de puerros entre cebollas /escarolas

Trasplante de puerros entre cebollas /escarolas

El apio de la temporada pasada no ha dejado de consumirse y ahora está rebrotando verde y con fuerza:

Era con fresas y fresones, menta y puerros. Apio en primer término.

Eras al fondo con fresas y fresones, menta y puerros. Apio en primer término.

Hemos sembrado algunos ajos en eras y otros en caballones, así como los pequeños sobrantes del año pasado , que los hemos devuelto al terreno para obtener ajetes. Por todas partes salen los “ajopuerros“, que son silvestres.

Siembra a chorrillo de rabanitos

Siembra a chorrillo de rabanitos

Guisantes de olor  autosembrados del año pasado. Estamos sembrando más por todas partes: darán follaje para los acolchados y alimento para insectos polinizadores (y para la vista y el olfato ). Es muy interesante la presencia continua de leguminosas en la tierra, tanto herbáceas como leñosas, porque así nos aseguramos la presencia de sus bacterias nitrificantes de un año para otro y sus beneficiosos efectos en los cultivos asociados y consecutivos.

Aromáticas perennes (espliego, salvia, tomillo, romero, laurel..), arbustos de fruto …

Las habas del terreno las hemos sembrado en caballones, a la manera tradicional, (para dar gusto a Joaquín que sufre con tanta broza por todas partes ) y los guisantes en caballón y también en los bordes de las eras a chorrillo.

No sé qué sacaremos de todo este procedimiento de no-laboreo. De momento está claro el ahorro de trabajo. Os aseguro que

¡estoy disfrutando como una enana!

Huerto del Val en enero de 2013

“Poyata” de arriba del Val en enero de 2013