Gusanos de “alambre”

Adulto de gusano de “alambre”

 

  En el suelo del huerto sigo encontrando todavía variedad de botecillos y envases viejos de pesticidas. La verdad es que, cuando me entero del uso que algunos hacen de estos productos tóxicos, sobre todo en suelos en los que cultivan patatas y cebollas, se me quitan las ganas de consumir las patatas y cebollas de esos hortelanos.

También me encontré al llegar el clásico y omnipresente “zulo” del hortelano. Lleno de cajas y botes de fitosanitarios. “Venenos” les llaman ellos mismos. De esto hace tres temporadas. El primer año las tomateras recién plantadas fueron segadas en un 70-80% por gusanos del suelo. Los pimientos también pero en menor proporción.

Un hortelano vecino se entretuvo en introducir los reemplazos en cañas huecas, para que resistieran el ataque de los diversos gusanos del suelo. Los llamados gusanos  grises eran abundantes y se encontarban fácilmente al trabajar la tierra. Son larvas de mariposas de tipo noctuido. Polillas, vamos.

Gusano gris

 

 Los gusanos de alambre y blancos eran más difíciles de ver, pero también los había. Ninguno son en realidad gusanos, sino larvas de insectos.

Los dos años siguientes las bajas fueron menores, y el chapucerillo sistema de las cañas huecas no fue necesario. Repuse las plantas cortadas y nada más.

Adulto de gusano blanco del suelo

Gusano blanco del suelo

Me han predicho que, sin ninguna duda, el hecho de no pasar el motocultor tendrá como consecuencia la mayor proliferación de todas estas pestes  del suelo. El hortelano tradicional, muchas veces utiliza el motocultor como arma blanca para destrozar los parásitos del suelo (además del contenido de su “zulo”).

Quiero contaros que este primer año “oficial” de no-laboreo y bancales sinérgicos, he plantado unas cuarenta plantas de tomate moruno de Pastrana,  treinta y ocho-cuarenta del enano de Aranjuez,  diez de moruno oscuro, unas quince de rosa y algunos cherris. Cincuenta plantas de pimiento y algunas berenjenas, etc. Las primeras plantaciones se hicieron en la primera quincena de Mayo y estas plantas han sufrido algo de frío, pero la mayoría ya están recuperadas. Todavía no ha habido ninguna baja por corte del tallo.

Plantando he visto un gusano gris. Ninguno más. Muchísimas lombrices. Fué muy difícil plantar las patatas sin darle con el almocafre a dos lombrices en cada golpe.

Alguien ha estado royendo superficialmente los rabanitos desde el otoño. Ya averiguaré quién es. Las zanahorias no aparecen de momento dañadas.

Sinceramente: el huerto está más sano que nunca. El terreno en los bancales no está suficientemente mullido: ya lo iremos consiguiendo, pero la salud de las plantas es magnífica. No tenemos apenas pulgón en las habas (¡!). Incluso los mirlos han respetado los brotes tiernos de guisantes y tirabeques, cosa que era un problema en años anteriores. Ha hecho un frío fuera de la media y quizá esto tenga algo que ver.

La población de mariquitas es también fenomenal. ¿Qué más se puede pedir?

Tomateras recién trasplantadas al bancal permanente (1er año)

Tomateras recién trasplantadas al bancal permanente (1er año)

Por favor, por lo menos en nuestros huerticos, seamos limpios.

 

 

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