¿Cómo recuperar una finca agrícola abandonada en un clima mediterráneo seco como el de los alrededores de Elche? ¿Qué pasos iremos dando para su puesta en marcha progresiva, sin gastar pasta porque no tenemos?
Dinero no hay pero sí energía:  pues atacaremos como la aguja con hongo ataca un queso.

La pregunta: ¿qué hay aquí si yo no hago nada? Hay que hacérsela porque nos orienta sobre el potencial real y los aportes más necesarios para aumentarlo. Me gusta el enfoque de mirar el negativo. El negativo fotográfico de las zonas en las que se ha venido actuando. El tractor ha ido recortando terreno más llano y dejando márgenes, lomas y linderos:  estas  zonas me interesan.  Queda un pozo salino abandonado, un estanque vacío y acequias rotas en desuso. ¿Qué ha sobrevivido en estas duras condiciones?  Bueno, parece mentira, pero tenemos higueras, palmeras, olivos, zonas sin labrar con cantidad de arbustos, cañas, cardos, arbustos leguminosos, una mimosa invasiva que  no sé cúal es, etc. Tenemos también por suerte mucho estiércol de caballo disponible.

El reto me parece monumental pero precioso. La finca tiene 4 Ha y está rodeada de agricultura convencional pura y dura. Aquí os pongo una vista parcial del queso:

Finca infrautilizada con cultivo de cereal de invierno.

Mirando a la esquina entre la Loma norte y la Loma oeste

La pluviometría de la zona es de menos de 300 mm  muchos años, caídos en  otoño y primavera. Las temperaturas invernales son muy benignas y no hay heladas.

Tradicionalmente  las sociedades rurales consiguieron dominar el agua y producir abundante y diversificadamente: https://permacultivo.es/2013/11/12/el-palmeral-de-elche-permacultura-andalusi-ii/

Todo ese saber hacer se ha perdido y hoy sólo disponemos de acuíferos salinos, acequias perdidas y suministro del trasvase Tajo-Segura a precio alto, por lo que todos los regadíos lo son gracias a goteros y microaspersores.

Los suelos son fértiles y las fincas próximas están plantadas con  almendros, granados, olivos, vid, palmeras, etc, cuyos frutos suministran a la industria agroalimentaria. Ya no es muy rentable la agricultura convencional que pretende producir lo que demandan los mercados e irse adaptando a ellos, pero plantar frutales para vender a la industria me parece ya puro masoquismo. Por mucho que se pague el primer año. Igual me equivoco.

Las parcelas  más llanas de esta zona del sur de Elche están cultivadas con anuales intensivos con goteo o con cereales de invierno.

Esta es una foto aérea de nuestro queso. El desnivel entre el punto más alto y el más bajo situado al sur, al final de la línea de olivos, es mínimo. Lo justo para regar por gravedad en el pasado. El agua procedente del trasvase llega ahora por tubería justo al contrario que antes: desde la zona más baja.  Hubo  aquí muchos tipos de frutales y cultivos anuales como algodón, ñoras, hortalizas, trigo, cebada, avena, sorgo.

Boceto de las curvas de nivel y restos de antiguas acequias

Boceto de las curvas de nivel y restos de antiguas acequias. Falta la escala, pero la zona transversal de cañamar mide unos 100 m

Lo primero que vamos a hacer es definir un esqueleto de arterias que vertebren la finca. Los ramales seguirán un criterio hidrográfico y funcionarán como swales dobles, aunque el desnivel sea muy pequeño siempre es favorable esta disposición de las plantaciones pioneras. Aprovecharemos el microclima de los swales.

  1. Recuperamos el trazado de acequias que pueden regar por gravedad desde el estanque y desde el pozo y que recogen agua desde las lomas y las preparamos como swales.
  2. Trazamos ramales secundarios que prepararemos también como swales de mínima retención.
  3. La columna vertebral de nuestro esqueleto va a coincidir con el trazado de la tubería de llegada del agua de riego el trasvase, que entra por el sur y es la que tendremos que utilizar en principio.
  4. Reservamos esas zonas del pisoteo y la labranza, señalándolas con diversos sistemas.
  5. Zonificamos por prioridades de actuación: una primera zona de huerto que es lo que vamos a regar con microaspersores y comenzar a trabajar. Preparamos bancales permanentes según las curvas de nivel.
  6. Sombreamos esas arterias de no pisoteo con mallas o con cañas y distintos materiales, a la espera de las primeras plantaciones.
  7. Buscamos un emplazamiento adecuado para un establo de caballos.
  8. Todo el estiércol procedente de los establos vecinos y los restos de siegas y otros materiales vegetales se van acumulando en estas zonas de no pisoteo ni labranza.
  9. Investigamos posibles especies pioneras disponibles para comenzar a plantar en nuestro esqueleto: la palmera datilera formaba este entramado de sombra en los huertos tradicionales y es muy fácil de obtener en esta zona, pero habrá otras leñosas o arbustivas útiles: acacias, Eleagnus, acebuches, algarrobos…También me gustaría utilizar semillas y plantones de especies silvestres de la finca. Este capítulo promete ser muy bonito.
  10. Donde no plantemos nada segar y dejar, añadiendo todo el acolchado y estiércol disponible. Sombreamos con materiales baratos que vayamos consiguiendo.
  11. Hay que construir y sombrear charcas. Una posible ubicación es la esquina entre las dos lomas. Otra que me gusta es en el cañamar actual.
  12. Recopilar información sobre viveros y suministro de especies rústicas y autóctonas. A ver si los podadores de Elche se estiran y se pueden robar hijuelos de palmera en algún sitio…

 

Estamos al principio, así que no nos agobiaremos, si queréis colaborar o ayudar de alguna manera poneros en contacto. Agradecemos sugerencias y pistas. (Continuará)