Este es el aspecto una de las huertas de referencia en mi pueblo, por profesionalidad y dedicación:

 

Foto1942

Por las noches todavía hace frío y lo único que hay fuera son los ajos, las habas, guisantes muy pequeños, lechugas de invierno, cebollas…poca cosa. Por las patatas todo el mundo teme porque comienzan a crecer y aún pueden estropearse.

El terreno ha sido laboreado varias veces durante la estación fría y también se ha estercolado. Está retenido a la espera del comienzo de la temperatura. Toda esa materia orgánica de origen animal, gracias a procesos químicos y microbiologicos del suelo,  debe transformarse en humus. Es este contenido en humus del suelo orgánico vivo lo que permite la asimilación de nutrientes por las raíces de las plantas.

Y, de nuevo, aquí está una parte de mi huerto, la terraza T1 ahora de secano:

Foto1948

Las alcachofas ya han comenzado a producir, hay muchas lechugas de verano del año pasado ya crecidas, guisantes bastante grandes, cebollas “siemprevivas”, ajos, quedan algunas espinacas (pocas sin florecer), muchas acelgas grandes y pequeñas, plantas de patatas del año pasado, los pistacheros han brotado muy bien, muchas brevas este año, las peras se insinúan en el peralillo, qué se yo…

No ha habido ninguna interrupción en todo el invierno de los ciclos biológicos del suelo. Si consultáis las fotos que puse en lo más crudo del invierno, con siete grados bajo cero de mínima, veréis aún muchas plantas creciendo o resistiendo, pero ocupando su lugar. Al pegar un azadonazo sale la tierra en bloques oscuros y acribillada de agujeros y lombrices. No se deshace como el de los caballones convencionales. Sé que está sano por toda la carga que tiene en superficie y que os comparto en estas fotos.

Misma zona hace dos años tras un abandono reciente

Misma zona hace dos años tras un abandono reciente

Esta es la poyata inferior T3 ayer, 20 de abril:

Foto1954

Las habas son las más grandes de la zona (caballo grande ande o no ande), guisantes, cebolletas, espárragos, invasión de menta y frambuesos, caléndulas en flor, acelgas de todos los tamaños, pequeñas remolachas, puerros y cebollas para florecer, tomatillos germinando por todas partes, cardos, orégano, escarolas y lechugas de invierno y espontáneas de verano casi hechas…

Foto1952

Esta es una zona del interior de un invernadero donde estoy regenerando el suelo para plantaciones de primavera: sembré en otoño a voleo espinacas y zanahorias; a golpes alfalfa y ahora guisantes. Se van a cosechar pero el terreno lo considero “vacío”. Voy a plantar berenjenas ahora y a ir segando las cosas. Dejaré florecer las zanahorias y espinacas para que se autosiembren.

Foto1950

Tomatillos y tirabeques asomando en las zonas exteriores de tomates. El maíz no ha germinado aún. No puede tardar.

¿Por qué no podemos buscar el modo de producir nuestros alimentos sin destruir la fertilidad de los suelos? ¿Por qué es tan difícil?