El planteamiento de la cuestión la podéis encontrar en:

https://permacultivo.es/2014/04/28/el-gabinete-del-doctor-bacterio/

El cultivo de microorganismos que preparé contenía:

  1. 180 litros de agua de manantial.
  2. diez kilos de compost convencional preparado con suelo vegetal local, virutas de madera de olivo y hojas, gallinaza, restos de la huerta y de la cocina y cenizas del fogón. Este compost se introduce metido en una bolsa de tela natural porosa (algodón)  y suspendida en el caldo.
  3. Tres kilos de azúcar moreno diluidos completamente en agua.
  4. Suero de yogur ecológico alimentado con leche   un tiempo hasta aumentar su volumen a un litro.

Mezclar bien antes de suspender la bolsa en contacto con el líquido.

Ya he abierto el bidón y el resultado ha sido magnífico de aspecto. El olor es ligeramente ácido a yogur o requesón. Podría haber sido algo más alcohólico, quizás con más contenido de melaza. Estuvo cerrado el bidón treinta días a la sombra y a una temperatura ambiente del mes de mayo.

Foto1972

Biofertilizante a partir de microorganismos locales activados por fermentación.

Foto1973

Lo hemos aplicado con regaderas: un litro de caldo fermentado por cada diez de agua de manantial. Se aplica al atardecer para que los microorganismos anaerobios y acostumbrados a la oscuridad no se asusten de golpe. Estos detalles son importantes, creo. Se puede aplicar a los arbolitos con mochila de veinte litros y la misma dilución.

Este tipo de biofertilizantes actúa de modo complejo sobre los vegetales y el suelo fértil, así que no puede encuadrarse, simplemente, bajo la denominación de fertilizante.  Por ejemplo se describen buenos resultados  en plantas afectadas por infecciones fúngicas, incluso sin diluir con agua.

Han pasado cuatro días desde la aplicación y de momento no puedo contaros nada más. El aspecto parece bueno.

Al día siguiente de la aplicación del biofertilizante

Al día siguiente de la aplicación del biofertilizante

He dejado unos treinta litros del preparado en el bidón sin añadir compost ni tierra esta vez: simplemente reproducir este caldo añadiéndole en la fermentación distintas plantas interesantes como la cola de caballo (equisetum) o las ortigas, así como cenizas de madera.

Equisetos, ortigas y cuajaleches: de nuevo a la bolsa.

Equisetos y ortigas y cenizas de madera : de nuevo a la bolsa.

Este nuevo bidón preparado a partir de los restos del caldo anterior lleva:

  1. Unos 30 ó 40 litros del biofermento anterior reciente
  2. Bolsa con plantas o componentes minerales interesantes.
  3. Cuatro kilos de azúcar moreno y sirope de arce (tenía algo caducado).
  4. Suero de leche eco y kefir de agua (unos dos litros).
  5. Agua hasta los 180 litros.

Dejar fermentar durante unos siete días.

Este nuevo caldo lo voy a añadir en la alberca de riego directamente, diluido al 10% como el anterior. Espero que esto tenga algún efecto positivo en los frecuentes atascos de las mangueras debido al alto contenido en cal del agua.

En teoría estas sucesivas reproducciones podrían hacerse durante toda la temporada sin nuevo aporte de compost o suelo.  Si esto sale bien, creo que es una línea de fertilización muy interesante para cultivos permanentes y huertos con suelo sin remover. El hecho de manejar muy poco peso (porque la mayoría es agua que ya está en el sitio) y un producto líquido lo  hacen muy fácil . Permite la improvisación para irse adaptando y probar  en  nuestras condiciones concretas. Además los ingredientes son todos casi gratis o procedentes del propio huerto o terreno. Ya os contaré.

 

 

Tagged with →