El desarrollo vegetal y la producción en el huerto esta segunda temporada ha sido  mayor que en la primera. Fijándonos por cultivos las excepciones han sido las patatas, las lechugas, los calabacines y las leguminosas, que han ido peor o mucho peor.

Ya sabemos que el Nitrógeno es el elemento que, en teoría, nos va a crear más problemas en el huerto, convencional o permanente. Es un integrante principal de los vegetales, pero no existe una reserva disponible asimilable en el suelo sino que toma diversas formas, orgánicas o no (ciclo del N ).

Para ser asimilable por las plantas necesita la participación de microorganismos que lo fijan de la gran despensa que es la atmósfera, o que descomponen los restos orgánicos en los que también se encuentra. Esto debe ocurrir en los suelos vivos de forma gradual y equilibrada con el consumo, por parte de las plantas y la vuelta del N asimilable de nuevo a la atmósfera por evaporación o por la acción de otros microorganismos (bacterias desnitrificantes).

En los ecosistemas naturales y en agricultura tradicional las leguminosas y otras plantas fijadoras de N (que lo toman de la atmósfera directamente gracias a su simbiosis con bacterias) tienen un papel muy importante ya que son más competitivas en suelos pobres y necesitados, abriendo con su presencia el camino a otras comunidades vegetales que no tienen esa capacidad de tomar el N de la atmósfera y dependen de los restos orgánicos.

El problema se complica porque las hortalizas son, en general, plantas nitrófilas, amantes de los suelos ricos en restos orgánicos poco descompuestos. Abonar con estiércol abundante y labrar posteriormente es suficiente para su cultivo.

garbanzos

Garbanzos y cebollas en el primer año de cultivo permanente

Como estoy empeñada en no labrar tengo que poner a disposición el nitrógeno utilizando biofertilizantes, que reactivan la vida microbiana del suelo, y leguminosas, como reservas vivas. También se podría abonar con orines que aportarían urea rápida disponible.

¡A ver si doy con ello! El primer año sembré leguminosas en primavera en todos los bancales, al mismo tiempo que los cultivos principales y produjeron muy bien. Sembré guisantes, habas, tirabeques, judías de varios tipos. Siempre utilizo variedades tradicionales de mi zona cuando las hay. También sembré a golpes alfalfa junto con algunas hortalizas como la remolacha, pero sin intención de cosecharla.

Bancales de patata 1er año

Bancales de patata 1er año con tirabeques

Chopeado de tirabeques

Chopeado de tirabeques

Garbanzos y calabacines

Garbanzos y calabacines

Después segar y acolchar en el sitio.

Bancal de patatas acolchado con tirabeque en el sitio

Bancal de patatas acolchado con tirabeque en el sitio

Bancal de patatas 1er año con guisantes

Bancal de patatas 1er año con guisantes

Los rendimientos ese primer año de guisantes, habas, tirabeques, garbanzos…fueron muy buenos.

Este segundo año las habas ya son espontáneas y las judías (sembradas en el mismo bancal del año pasado), han dado muy buenos rendimientos. La alfalfa, que sembré sin saber muy bien por qué, se ha naturalizado y veo que aparece más bien en las zonas donde no sembré las otras leguminosas productivas. El resto de leguminosas sembradas produjeron muy poco y casi no ocurrió el autosemillado, que sé que es muy fácil.

En el invernadero, después de los tomates, las siembras de tirabeques sí produjeron bastante.

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Uno de los pocos tirabeques autosemillados el segundo año.

Chopeando habas el segundo año:

Chopeando habas el segundo año

Chopeando habas el segundo año

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Ya asoman bastantes habas autosemilladas el segundo año a finales de agosto

Berenjenas, leguminosas

Prolifera la alfalfa en zonas donde no sembré leguminosas el primer año.

Leguminosas, calabazas, puerros

Leguminosas, calabazas, puerros
Prolifera la alfalfa en zonas donde no sembré leguminosas el primer año.

Leguminosas, coles, rúcula

Habas, coles, rúcula

Leguminosas, escarolas

Alfalfa y escarolas

leguminosas, patatas (3)

Habas en los bancales vacíos de patatas.

Tomates, leguminosas

Alfalfa y calabazas en bancal de tomates

¿Conclusiones? No sé, pero pienso que las leguminosas no se pueden tratar como un cultivo comodín para todos los bancales si queremos que produzcan, aunque pueden sembrarse como acolchado. La alfalfa parece que puede jugar un papel de reserva viva autoregulada de Nitrógeno y tengo que prestar más atención a las leguminosas espontáneas que, de momento, son escasas.

El año que viene sembraré guisantes, tirabeques y judías en los bancales de tomates, pimientos y patatas. Para las habas es suficiente el autosemillado.

Esta entrada la dedico a mi amiga Isabel que, en Burgos, disfruta y lucha por su pedacito de tierra (y con árboles leguminosos): http://foodforestmesetario.blogspot.com.es/2014/08/las-leguminosas-como-arboles-de.html