Soy consciente de que, al publicar esta entrada, la poca gente que parece seguir este blog va a desertar en bloque.  Pese a ello quiero escribirla y compartir las fotos del estado del huerto permanente tras semanas de sequía y heladas. Supongo que tras esta cruel selección sólo quedaréis los lectores amigos más fieles. Como en familia.

Empiezo con algunos bancales dedicados a pimientos como cultivo principal.  Ya he contado que cada bancal lo dedico a un cultivo principal, que es el que se libra de los pocos chopeados que realizo. El espacio lo comparten estos cultivos principales con otros auxiliares, normalmente bastante asilvestrados, y con las adventicias que tienen a bien crecer. No uso más acolchados que los restos secos “in situ”.

En los bancales de pimiento voy trasplantando todas las lechugas, escarolas y puerros del plantel silvestre.  A golpes sembré remolachas en primavera que crecieron y produjeron bien y de las que aún se ven algunas en el terreno. Crecen silvestres las habas, borrajas, etc.

En los bancales dedicados a tomates crecen los tirabeques autosembrados,  habas con diferente afectación por el frío, lechugas y sobre todo escarolas trasplantadas, borrajas, acelgas, etc.

Las siguientes fotos son de bancales abiertos dedicados a lo que vayan pillando. Pasada la primavera siembro calabazas, por lo que se ven restos de frutos. Dejo frutos en el suelo para dar la posibilidad del asilvestramiento: de calabaza, calabacín, pepino. Luego refuerzo las plantaciones con plantas procedentes del plantel de semilla preparado.

Bancales plantados de ajos hace unas semanas y en los que asoman los ajetes de la temporada pasada.