Según el tratado clásico de Horticultura de J.V.Maroto:

Se ha constatado que las semillas de apio presentan un profunda y compleja latencia, variable según los cultívares de que se trate y que está regida, tanto por la posición en la umbela de la semilla, como por un determinado equilibrio hormonal.  Se ha estudiado, así mismo, la influencia que sobre esta latencia poseen determinados componentes del clima, principalmente la luz, la temperatura y la humedad. Aunque se dice que el apio presenta una exolatencia debida a la ausencia de factores favorables a la germinación (luz, temperatura, humedad), el lixiviado procedente de semillas de apio y apio-nabo, se observó que tenía un efecto negativo en la germinación de lechugas y rábanos, seguramente por la presencia de inhibidores, puesto que la germinación mejoraba si se lavaban previamente las semillas.”

Cualquier hortelano que haya intentado preparar semilleros de apio conoce la dificultad que entrañan: germinan las semillas mal y las plantitas son luego muy delicadas, sobre todo si se riegan a manta. Necesita el apio mucha humedad en el suelo, y de forma constante; pero sin encharcamiento.

En bancales permanentes este cultivo se simplifica enormemente:

La planta es bianual,  florece el segundo año  y, si dejamos la planta en su sitio, conseguiremos abundante plantel procedente de las semillas simplemente caídas al suelo. Este  plantel se puede trasplantar sin problema en primavera.

También podremos recoger las umbelas y dejarlas en el suelo en los lugares escogidos para las futuras plantas. Si nuestros bancales permanentes están suficientemente maduros, las semillas germinarán y no será necesario el trasplante. En mis bancales hice esto último y la latencia fuerte descrita se manifestó en que las semillas estuvieron un año entero sin germinar. La segunda primavera están creciendo las plantas nuevas de apio con un tamaño mucho mayor que las del cultivo primaveral convencional; algunas comenzaron a germinar en otoño.

En los bancales permanentes maduros no hace falta utilizar semillas empildoradas. Basta con dejar la flor y cubrir un poco.