Este no es un huerto salvaje. Desconozco esa tipología de huerto. La experiencia de estos tres años me ha ido llevando a un sistema que ya he explicado antes: Segundo año de cultivo permanente.

En esta entrada os cuento un ejemplo de cómo los cultivos se van organizando en los bancales, por el peso de la experiencia: las tres hermanas. Llamamos tres hermanas al cultivo asociado de maíz, calabazas y judías, de origen mesoamericano precolombino. Alguna prueba ya había realizado antes con ellas y siempre he visto que el maíz combina muy bien simultáneamente con las calabazas, pero en mi caso no al tiempo con las judías. También crece muy bien el maíz con las judías trepadoras, pero es difícil manejar entonces las calabazas. Ya me contaréis, pero yo pienso que lo que hacían en América tradicionalmente era alternar maíz/judías con maíz/ calabazas, no las tres simiultáneamente o dejar las calabazas en las calles más anchas. Esto último lo he visto en cultivo no mecanizado de maíz en Galicia.

Me interesa mucho cultivar maíz, porque me encanta en fresco la mazorca y también la harina para el pan y las pizzas.

Los granos mojados y blandos se pueden moler y añadir a otras harinas con gluten para hacer panes...

Los granos mojados y blandos se pueden moler y añadir a otras harinas con gluten para hacer panes…

El año pasado probé a asociar el maíz con las tomateras, precisamente porque no hay bancales de maíz como cultivo principal. Los resultados fueron desiguales, no me gustaron demasiado. Las calabazas las cultivaba también como cultivo asociado, sin bancal dedicado a ellas, y las dejaba extenderse por muchas zonas al final del verano. Por último, las judías  las sembraba rellenando huecos (de mata baja).  Este año he vuelto a probar esos cultivos, pero juntos, como las tres hermanas, aunque empiezo sólo con dos: sin judías. Reservaré, entonces una serie de bancales a esta asociación. Procuro que todas las plantas que introduzco en los bancales  tengan la mayor riqueza genética posible y busco las cosechas escalonadas. Esto es claramente incompatible con los maices transgénicos, por lo que he sembrado un cóctel de semillas procedentes de variedades tradicionales, sin preocuparme de la duración del ciclo en estas variedades:

  1. Millo gallego de Lamas (La Coruña): me enviaron del Banco de Germoplasma una mezcla de semillas que se utilizaba de modo tradicional con algunas mazorcas rojas y otras más blancas. Las rojas eran las más apreciadas.
  2. Maíz tradicional de huerta de Armuña de Tajuña (Guadalajara).
  3. Maíz morado regalado por mi amigo Salvador.

Los primeros pasos de los bancales de maíz esta primavera (el abonado con biofertilizantes y cosecha de microorganismos):

Veinte días más tarde el cultivo avanza y las calabazas han germinado.

Estos son los bancales el último día de junio: creo que la cosa va bien:

 

Si esto sale como parece, esta zona de bancales la dejaré dedicada a estas famosas Tres Hermanas y el año que viene sembraré maíz con judías.