El cáñamo se ha cultivado en España desde antiguo por su aprovechamiento textil y alimenticio sobre todo, aunque siempre fueron bien conocidas sus propiedades medicinales y psicoactivas. El cáñamo indiano (Cannabis sativa var.Indica) en sus pies femeninos apenas difiere del normal, salvo en la abundante cantidad de resina que producen sus ramilletes florales. Ya sabemos que de ella se obtiene la marihuana o grifa. También se pierde en la noche de los tiempos el uso de la planta del opio (Papaver somniferum L.); en el Museo Arqueológico Nacional guardan una cestilla encontrada en un yacimiento neolítico español con hierbas medicinales, entre ellas unas cápsulas de P. somniferum.

Aquí os pongo un resumen somero de estas cosillas: Diferencias entre las dos Cannabis

Siempre han estado a disposición de la gente estas plantas medicinales, en el caso del opio, incluso es fácil encontrarlo silvestre. Con el avance de nuestro desarrollo como sociedad y el retroceso de nuestra libertad personal en aras de la seguridad, su utilidad medicinal ha sido olvidada y su cultivo prohibido. En La Alcarria se conservan aún abundantes zonas de regadío llamadas “cañamares”.

El cáñamo posee una potente raíz que profundiza mucho y se puede utilizar para comenzar a regenerar suelos. Me cuentan que las variedades españolas se han perdido y hoy, los que quieran cultivar cáñamo para textil o cañamones, deben conseguir nuevas variedades “autorizadas por la UE” fuera. Como medicinal sirvieron perfectamente estas variedades sativas para cañamones antes del boom moderno. Todo son dificultades para gente que esté en cuidados paliativos, enfermos de cáncer, etc; sin embargo hay disponibles para los que quieran, drogas de diseño nuevas y mortales todos los días.

Desde hace tiempo quiero sembrar cáñamo en mi huerto, pero no lo hecho por algo de dejadez y porque me han contado que la Guardia Civil no atiende al número de plantas, y puede uno acabar en el cuartelillo. Hay muchas cosas que no llevo a la práctica inmediatamente, pero que dejo “en el lado izquierdo del cerebro”. Son proyectos activos pero en fase de preparación y recogida de datos. Así, ya había observado unas tiendas que venden todo lo necesario para el cultivo casero del Cannabis en zonas “modernillas” de ciudades como Madrid. También he hablado con algunos hortelanos arriesgados que lo plantan y suelen surtirse en estas tiendas. Por otro lado también he comprado cañamones crudos de diferentes tipos en el Rastro. Se venden para alimento de pájaros al peso a un precio irrisorio.

Es curioso el florecer en las ciudades de estas tiendas especializadas en accesorios para el cultivo del cáñamo en interiores. Como su cultivo para uso personal está, parece, permitido, se cuelan por este hueco estos “hortelanos” urbanitas con, normalmente, alto poder adquisitivo. Esta semana he estado en una de estas tiendas y os aseguro que el entretenimiento está asegurado. Hacía tiempo que yo no veía mayor cantidad de frascos y botes, todos carísimos y sin composición especificada: biofertilizantes, fortalecientes, productos para la sanidad del cultivo, limpiadores de tuberías de goteo, correctores de Ph, semillas carísimas (híbridos, súperhembras…) Material de riego, iluminación, calefacción, sofisticado ¡Qué caro puede ser cultivar estas plantas en casita, cuando en el campo era fácil y en extensivo! Pero bueno, cuando hay dinero siempre aparecen negocios y productos de consumo  a escala de ese dinero.

Por otro lado me parece que todas estas  semillas carísimas ( 7 €/ semilla) pertenecen a variedades de diseño, desarrolladas precisamente para ese consumidor pudiente y caprichoso. Desde el punto de vista medicinal y psicoactivo, las variedades sativas cultivadas por sus cañamones contienen cantidades de la sustancia activa cannabina que creo que han sido suficientes a lo largo de los siglos; incluso más seguras y recomendables por ser poco específicas y más naturales. Esto último es mi opinión: siempre son más saludables como medicinales las plantas silvestres que las desarrolladas por mejora genética conforme a patrones de consumo y gustos del mercado.

Total, que en primavera me voy a animar a sembrar unos cuantos cañamones de diferentes tipos, comprados en el Rastro. Las hojas se pueden utilizar en infusión o fumadas, sin necesidad de extraer la resina. Y si viene de visita la Benemérita, puede ser hasta divertido, para una señora mayor y canosa como yo, explicarles la presencia en  mi huerto de unas pocas plantas y conocer el cuartelillo.