Si hay algo que me aburre de la agricultura en general y del cultivo hortícola en particular, es el calendario. Para cada variedad de hortaliza anual, las casas de semillas recomiendan un época de siembra, y aventuran otra de cosecha, pero tendremos que tener en cuenta los ciclos previstos de duración del cultivo, las temperaturas mínimas de germinación y vegetación, la longitud habitual (sin cambio climático) y características de nuestra temporada de cultivo, los tiempos necesarios para la preparación del terreno: abonado, labranza, recogida y limpieza de restos del cultivo anterior, y un sinfín de detalles más. Normalmente esto se simplifica porque hay unos hortelanos pioneros que van probando en cada zona las nuevas semillas que van apareciendo y, por supuesto, en la horticultura tradicional las semillas y variedades ya están contrastadas por décadas o siglos de cultivo colectivo.

Viviendo en una sociedad relativamente rural, la convivencia facilita esto porque en el día a día se va comentando la faena del momento: “Yo ya he semillado el tomate”,”¿Has trasplantado ya la cebolla blanca?”… Y así.

A pesar de esto no lo puedo remediar, me sigue aburriendo soberanamente la sucesión de reglamentados trabajos: cosecha- limpieza de restos del terreno- picado o (peor) quemado- labranza- estercolado-otra(s) labranzas- herbicidas y demás contaminantes-esperar al momento adecuado para el trasplante- labrar o aplicar más herbicida si éste se demora- trasplante del nuevo cultivo…e ir jugando con las rotaciones que son la base de la horticultura ecológica. Como en mi huerto hago lo que quiero y la cabeza la tengo en otros asuntos, he suprimido de raíz todas estas mojigangas. Estas son algunas de las asociaciones que he probado en mis bancales permanentes:

Solapamientos

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Ya os he contado que hay algunos cultivos que considero principales y otros secundarios. Los principales nombran los bancales y en torno a ellos voy probando otros secundarios que pueden repetirse en amplias zonas del huerto y en muchos bancales: en el cuadrito anterior, los principales serían el maíz, las calabazas, calabacines, tomates y pimientos, pepinos. Los secundarios los he representado dentro de unas flechas que van recorriendo las estaciones del año hortelano. (Esto de los cuadritos es una historia porque a mí me parecen claros y luego resulta que no se entienden).

El resultado del <autosemillado+la permanencia de los restos en el sitio+la no labranza> es que cada cultivo principal se asocia simultáneamente con uno secundario, pero también se puede solapar en el tiempo con otros cultivos secundarios. Esto me parece muy ventajoso y divertido.

Las siguientes fotos espero que expliquen esto un poco:

 

Y, por último, esta es mi posición este año en la Carrera del tomate

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El hueco entre las dos manchas de tomate son los pimientos que tardan más en germinar porque son muy “señoritos”

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Algo habrá que ir aclarando más adelante.